2/27/2006

Creatividad vs. Realismo

Lado realista: Sólo a vos se te puede ocurrir compararte con un fénix. Me vas a decir que no es ridículo? Además... los fénix no existen.
Lado creativo: Sí existen.
LR: No.
LC: Sí
LR: No. Aceptalo.
LC: Que vos nunca hayas visto uno no quiere decir que no existan.
LR: Eso no es argumento ni es nada. Vos nunca viste un elefante rosa, y sabés que no existen.
LC: ¿Y quién te dijo que sé que no existen?
LR: Nadie me lo dijo, pero yo sé que lo sabés. Aunque ahora vayas a decirme que no podés saberlo para llevarme la contraria.
LC: ¿Y vos qué sabés si lo digo de verdad o sólo para llevarte la contraria?
LR: Mmm... porque te conozco?
LC: Se ve que mucho no...
LR: Mentirosa.
LC: Mentirosa vos.
LR: Cuando querés sos insoportable... Y casi siempre querés, que es lo peor.
LC: Acá la insoportable sos vos, que no te bancás ni una mísera metáfora.
LR: Ahhh, ahora resulta que era una metáfora. Andá....
LC: Vos lo decís de envidiosa que sos, porque no tenés ni la mitad de talento literario que yo. Jáh.
LR: Uhhh, guarda!! Perdonáme che, no sabía con quién estaba hablando. La reina de los escritos! Me arrodillo ante usté, Milady.
LC: Sos una pelotuda.
LR: Puede, pero por lo menos lo acepto. "Talento literario"... si escribís una vez cada 6 meses! Y encima porquerías... El día que tengas una idea medianamente original, una sola, voy y te hago un monumento en la plaza de enfrente.
LC: Andá comprando el cemento. O lo que sea que necesites.
LR: Seh, claro. ¡Justo lo que estaba pensando! Ya mismo voy, no vaya a ser que no quede suficiente. Porque te lo voy a hacer bien grande, para que el mundo entero pase y vea que ha nacido una niña prodigio de la literatura (Estalla en risas)
LC: Me vas a pagar por esto! (se da la vuelta, ofendida, y se va)
LR: (secándose las lágrimas) ¿A dónde vas?
LC: A abrir el blog. Ya vas a ver como éste dura, aunque sólo sea para poder refregártelo por la cara hasta el fin de tus días. Y voy a poner lo del fenix! Que te f***e un pez >:)!

Todos tenemos varias facetas. Yo sí, al menos. Tengo mi lado estúpido, mi lado aburrido, mi lado realista, mi lado creativo, y algunos más. Los dos últimos se pusieron a discutir en el mismo instante en que decidí, por alguna razón mística que aún desconozco, reincidir con el blog. Ahora no puedo con el dolor de cabeza.
Creo que, de alguna manera, mis estúpidas musas, que no sólo eran pocas y mediocres sino que también eran desagradecidas, decidieron volver a mi mente. Y yo sé por qué. Nadie más quería una inspiración tan vaga y poco útil como la mía. Estuvieron unos cuantos meses en paro, las muy graciosas, y ahora decidieron regresar porque ya no les pagan más subsidio de desempleo. Lo más ridículo del asunto es que decidí recibirlas con los brazos abiertos, como si nada hubiera pasado. Y es que, entre no tener nada y tener esto... Si me obligan a elegir... en fin. Así que acá estoy, cual fénix que renace de sus cenizas (por favor, qué es esto?!? ¬¬), escribiendo de nuevo. A ver cuánto tiempo se quedan mis hermosas musas, que tienen por costumbre cansarse rápidamente de sus obligaciones. Claro, como trabajan tanto...
Bienvenidas a casa, malditas.